Las tardes de mis cuentos
están borrachas
de frío y de serenidad
porque lo que hay
más allá es pintura
óleo envolvente y curva
del destino del sentido
tan cerrada e impecable
como cualquier realidad.
Se fináncian notas y compases
de eterna y reluciente sonrisa
música del suplemento
paseos por el desierto
quienquiera que me encuentre
que me esconda aún más
en la penuria, deslealtad
de otro errante sueño.
Flotando inmóvil, la caída
del cúmulo de desproporción
ingravidez del vuelo,
pérdida de suelo,
mutabilidad
aire en construcción.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Siempre hay un futuro auque a veces no seamos capaces de apreciarlo. Y no importa si tus sueños se rompieron en pedazos somos y hemos de ser lo sufientemente fuertes como para construir otros.
ResponderEliminar